Esperamos que este blog sea una vía más de comunicación entre la escuela
y las familias, un lugar donde poder intercambiar experiencias, anécdotas, fotos... ¡Entra a visitarnos y participa!
El otro día recibimos una misión ESPACIAL-ESPECIAL:
Algunas valientes mamás se ofrecieron voluntarias para realizar tan arriesgada misión. En las diferentes pruebas tuvieron que demostrar agilidad mental, ritmo, potencia de soplo, orientación espacial, ingenio, inteligencia, ... Y al superarlas todas con éxito, tal y como estaba previsto, uno a uno fuimos acercándonos a conocer lo que guardaba la caja, no sin antes hacer nuestras predicciones... ¿habría un trozo de sol? o un pedacito de luna? un minicohete?... ¿os imagináis qué era lo que vieron al abrir la caja?
Claro!.... Lo que más tengo que querer, lo que más he de respetar, lo que merece todo mi amor... ¡LO MÁS MARAVILLOSO DEL UNIVERSO!!!....
El Monstruo de Colores es un recurso excelente para nosotras en Infantil. Además de ser un cuento que les apasiona, es un cuento totalmente recomendable para trabajar la inteligencia emocional en el aula.
Tras la lectura del cuento surge la conversación:
¿Nos hacemos un lío con las emociones? A veces no sabemos cómo nos sentimos, tenemos un lío con las emociones y así mezcladas no funcionan muy bien...
¿Cómo me siento hoy? Triste, alegre, cansado, enfadado, ...
¿Qué me hace sentir así? Me han dado una sorpresa, hoy no me encuentro bien, las cosas no me están saliendo bien...
¿De qué color pinta el monstruo las emociones? Amarilla la alegría, azul la tristeza, verde la calma, roja la ira, negro el miedo...
¿Añadiríais algún estado, alguna otra emoción asociada a un color?
Decidimos entre todos añadir 4 colores:
- Blanco: cuando me quedo "en blanco", como "empanado", petrificado.
- Naranja: cuando me siento nervioso y no puedo parar
- Morado: para los momentos de oración y de meditación
- Gris: me siento cansado, como apagado.
Seguro que se nos irán ocurriendo muchos más!
Surgen también muchísimas situaciones de juego, dramatizaciones, bailes, ejercicios de relajación, risas...
Uno de los juegos que me ha resultado muy útil además de divertido, es el juego con globos para trabajar la ira. Pensamos en algo que nos hace enfadar mucho, muchísimo. Hinchamos el globo con toda nuestra rabia, como si metiéramos en él todo eso que nos hace enfadar: cuando nos tratan mal, cuando no nos dejan algo que queremos, cuando las cosas no salen como pensábamos... Primero comprobamos que si no paramos de pensar en cosas que nos enfadan el globo acaba explotándose, como nosotros cuando estallamos llenos de rabia. Segundo observamos que cuando estamos enfadados es difícil controlar nuestras acciones: Tenemos hinchado el globo, lo sujetamos, miramos a un punto y enfocamos para dirigirlo hacia ese lado. A la de tres, soltamos y... ningún globo se dirige hacia el punto que habíamos pensado, va para todos los lados sin ningún control. ¿Por qué ocurre eso? Si queremos controlar el enfado debemos ser capaces de conseguir que nuestro globo se deshinche antes de que sea tarde y se descontrole o explote (yaiyoga.es)
También pintamos mandalas para calmarnos, realizamos dibujos del monstruo de colores, realizamos lo modelamos con plastilina, ...
¿Conocéis la canción del cuento? A nosotros nos encanta! Aquí os la dejo:
Con motivo de San Valentín, esta semana hemos estado haciendo actividades relacionadas con el amor y la amistad:
Hemos leído cuentos como "Adivina cuánto te quiero", "Un beso antes de desayunar" y "Así es mi corazón", hemos hablado del amor, la amistad, de lo importante que es hablar sobre nuestros sentimientos, ... ¿Cómo es nuestro corazón? ¿cuánto queremos a papá y mamá? ¿nos gustan los besos? ... y las caricias, los abrazos?
En 'English time' hemos construido unos 'binoculars of love' para poder verlo todo con el corazón, que es como debemos ver las cosas.
También durante esta semana nos hemos dicho cosas bonitas y hemos elegido a nuestro mejor amigo para escribirle una carta de amor (a love card). Luego hemos hecho una lista de todo lo que necesitábamos: sobre, direcciones, sellos y una vez conseguido todo, nos hemos puesto a trabajar. Sólo nos faltaba enviarlas... ya había sonado el timbre... así que Gema ha buscado a dos ayudantes para echar las cartas al buzón. Muy pronto recibiréis las cartas llenas de amor, mucho amor!!